Misha llegó después de estar por el campo no sabemos cuanto tiempo, pero sus patitas y cara tenían arañazos, y muy delgadita, estaba muy asustada no entendía porque tantas personas queríamos tocarla, se sentía muy desconcertada… pero ha descubierto que le encantan las personas, ya entiende y le gusta que todos queramos tocarla, es una galguita faldera que cuando ve a alguien sentado o agachado va corriendo a aprovechar que la mires directamente a sus dulces ojos pidiéndote amor y respeto, ese que no sabemos que ha tenido pero que estamos encantado de poder ofrecerle a esta pequeña. Misha tiene unos 7 meses aproximadamente merece crecer en un hogar donde sentirse muy querida.